Desde pequeños estamos acostumbrados a admirar a diario las
maravillas de las plantas y flores, nos gusta interactuar con los animales domésticos
y saber cómo cuidarlos, alimentarlos y protegerlos. En muchos casos, nos
encariñamos con ellos como si fueran parte de nuestra familia. También desde
nuestra infancia nos maravillamos con aquellos animales que son salvajes y que
se desplazan elegantemente por nuestro entorno o en lugares lejanos buscando su
alimento. A ellos los podemos observar en lugares especialmente acondicionados
para eso como los zoológicos o los parques botánicos y es menester de los
humanos saber mantener, conservar y cuidar esos lugares y sus habitantes como
corresponde.
El
egoísmo humano a estas alturas no nos permite comprender que nosotros mismos estamos
en peligro de desaparecer como especie si no modificamos los hábitos
destructivos y las malas costumbres que tienen a la Naturaleza misma en jaque.
Todos somos responsables de la desconexión que nos lleva a despreocuparnos del
planeta y de sus habitantes, que son nuestros hermanos, ignorando que estamos
integrados a la misma red del nivel mineral, vegetal y animal, y no podríamos
sobrevivir aisladamente.
Rescatar los valores de unidad con los que vivieron las generaciones
pasadas, adaptarlos en un marco evolucionista cuyo legado hará que las
generaciones futuras no pierdan las esperanzas en nuestra naturaleza humana

Puede logar que eventualmente surja de lo profundo de nuestro ser
de la necesidad de conectarnos entre nosotros y con la Naturaleza misma para
encontrar el equilibrio que todos los habitantes de este planeta, o la gran mayoría,
deseamos.

ojala todos tomaramos conciencia sobre el cuidado que merece nuestro planeta
ResponderBorrarEs una gran enseñanza, espero que estemos a tiempo para mejorar nuestra conciencia ambiental.
ResponderBorrartiene mucha estetica, y las imagenes llaman la atención, buen tema
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